Anomaly Limited Edition Fest

Haciendo llamado al pasado se escribe este Vektor de memoria y tiempo con destino hacia 11 días atrás: el 30 de abril en la ex cárcel de mujeres, otrora centro penitenciario y juzgado en la parte centro oriente de la Ciudad de México sede del festival edición limitada Anomaly.

 

El país bajo el yugo de la violencia obligó, en labor prometeica, un cambio de sede, un acierto en la gestión de última hora, un ejercicio de improvisación y negociación que puso al festival en jaque por algunas horas, pero que sin duda logró resolverse.

 

Las 8 de la noche, hora estratégica para dar cita a melómanos y adictos a las frecuencias a altos decibeles dió inicio el ritual dionisiaco con más de 30 artistas divididos en 3 escenarios.

Actos notables del evento a través de los oídos y ojos de los vektores fueron:
 

Machino, músico radicado en Estado Unidos con un manejo dawless de secuenciación de sintetizadores y voz aunado a estímulos visuales fue de los actos que impusieron el futuro de la pista de baile con fuerza y determinación artística.

Xosar, música y productora norteamericana dosificó con una poética cyberpunk a volúmenes brutales, un acto digno de ser admirado por escuchas sedientos de música inclasificable y melómanos  comprometidos con el sonido.


A la par de Xosar: Schwefelgelb, con su brutal dosis de techno con orígenes en el EBM alemán lograron el cometido de llevar al éxtasis a los asistentes y llevar hasta el frente el estandarte del frenesí.

 

Como parte de la disquera Metalheadz tuvimos en el escenario a tres artistas importantes desde Reino Unido y Bélgica que detonaron una mezcla interesantísima de drum and bass enérgico y despiadado con algunos ligeros toques de breakcore, jungle y Hip-Hop con artistas como Visionobi Mc, Greycode y Phase mostraron porqué estos ritmos de origen urbano están pulsantes y vivos.

 

Bishop UPG, un artista y productor de música con medios electrónicos mexicano  que nos llevó al éxtasis con estructuras musicales complejas, camaleónicas y leads impredecibles, una dimensión sonora inigualable


Geistech, joven artista y músico capitalino sin fronteras estilísticas que lo mismo valió transitar por el techno que por el EBM con toques industriales obscuros.

Dopplereffekt, prácticamente insuperables, ya un proyecto veterano y reconocible desde Detroit, que desde la primera mitad de los noventas vienen transitando la experimentaciòn en el electro con una alta carga polìtica disidente probablemente por la participación de Gerard Donald en Drexciya y Underground Resistance

Con toda la escuela raver puro y duro, Luke Slater o Planetary Assault Systems demostró con creces porqué sabe hacer Techno crudo sin concesiones…..

 

El escenario post pandemia trae consigo una pulsion ardiente de liberación y deseos curiosos de conocer otredades, de romper barreras y traspasar muros (tanto físicos como mentales)

Una arena social multicultural sin divisiones; sensual, sinvergüenza y absolutamente ritual en la que los cuerpos fueron arrojados al vórtice sónico, al maelström de las frecuencias detonadas por los gabinetes y P.A.'s de alto poder en los tres pisos del recinto así como estímulos visuales notables y penetrantes.
 

Con este suceso se recalca la importancia de los festivales como catalizadores del placer y el gozo, la furia después del aislamiento un punto de encuentro en donde el primordial estímulo es la música a altos decibeles.
 

Con actividades en SAE Institute, colaboraciones con sellos, organizaciones y otros agentes difusores de la música creada con medios electrónicos, tours a lo largo de la República mexicana entre otros logros, como dar cabida a proyectos nacionales underground, Anomaly, se abre camino como uno de los festivales más abiertos e interesantes de está década, una anomalía de gestores de mente abierta que van a contracorriente en la oferta de los festivales y raves en nuestro país.

 

Subvektor irrumpiendo en tu subconciencia......